Mis veranos reflexivos

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Este verano me ha ayudado a pensar mucho, a encontrarme más conmigo misma. A veces nos suceden cosas y al momento nos preguntamos ¿Por qué? En esos días nos invade la soledad, el desaliento, la ira, el rencor y el llanto. Pasa el tiempo y te sigues preguntando:

¿Por qué?, ¿Por qué ha de sucederme esto a mí?.. Pero si yo soy una buena persona, solo hago el bien, yo no me merezco esto… ¿Dios mío, por qué?

En esa etapa nos encontramos perdidos, sin respuesta, solo acompañados por la soledad y la tristeza.

Tenemos que darnos cuenta de cómo son las cosas en esta vida. Vamos a tener altas y bajas y así mismo como nos llegan tenemos que tratar de entenderlas. Cada cosa, cada persona, tiene su razón de ser, aunque no la comprendamos cuando ocurre. Mira a ver si aquella vez que te trepaste en el árbol y te caíste, aprendiste a no hacerlo o hacerlo con más cuidado. Cada cosa sucede por algo. ¡Analiza lo más simple que te ocurra!

Si bien miro atrás, cada “verano” me veo pasando por una situación difícil y escribiendo sobre ella. Es más, no cada verano, llevo dos veranos en estas. El verano pasado se me hizo difícil superar, hoy día me encuentro mucho más fuerte para seguir adelante. He adquirido una fuerza de voluntad que jamás pensé que podría tener. Esto se lo debo al acontecimiento, si no fuera por él, no me hubiese dedicado a hacer cosas para poder sentirme así como me siento, con fuerza, con ganas. Cuando uno comprende las cosas ahí es que entonces “el mundo conspira”. Tu ser ya ha entendido el porqué de lo ocurrido y toma fuerza para aceptar las cosas y salir hacia adelante.

Este proceso no es fácil. Si vas a emprender tu camino recuerda que llevas una vida siendo y haciendo lo que acostumbras a hacer, es por esto que el camino es difícil, pero estoy segura de que será gratificante al final. Aun no lo he completado, aún no he sanado todas mis heridas, pero me siento con más fuerza para continuar el camino. Mientras tú lo desees “el mundo conspira” a tu favor para que lo logres.

Una persona se encargó de ser mi guía en el proceso de desarrollarme como profesional. Esa persona estuvo ahí ayudándome, apoyándome y asistiéndome para que yo me desarrollara en esa área. Una vez cumplió su propósito en mi vida, se fue. Sufrí mucho y aun lo recuerdo, pues fue una persona muy significativa en mi vida ya que no solo estuvo en el área profesional, sino también en el área emocional. La ruptura trajo lo que mencioné en párrafos anteriores, mucha confusión, soledad, llanto, etc. Pero vuelvo y escribo, cuando tú comprendes el propósito de los acontecimientos, de la gente, las cosas vuelven a estar bien. Leí un libro sobre de sanidad interior y un capitulo sugerido por un amigo el cual visité, trataba sobre los ciclos del alma. El capítulo hablaba del amor. A través de la lectura y en medio de ella, encontré unas líneas con las cuales me identifiqué. Decían algo que al momento no recuerdo con exactitud, pero decía que el amor se acaba cuando se completa el propósito, cuando ya se logró el objetivo. Ese fue mi caso. La persona se marchó cuando cumplió su propósito en mi vida, que fue el ser un guía y verme desarrollar. Bien o mal, dejo huellas positivas y negativas, las cuales saqué muchas de mi corazón e historia. Esa fuerte ruptura me llevó hacia mi búsqueda personal, me llevó a encontrarme conmigo misma y a poder ir sanándome.

Por esta razón agradezco mucho las personas y las experiencias que he tenido y han pasado por mi vida. A nosotros nos suceden cosas que jamás esperamos. Lo importante de esto es no dejarse afligir ni vencer por las circunstancias, más bien, derribar los obstáculos que se nos presentan.

La vida es vida y hay que saberla vivir. Recuerda que tú eres quien único@ puede cambiar tu vida, como te sientes, que haces y que dejas de hacer. ¡Si tú no lo haces, quien lo va a hacer! Recuerda que todo esta es la mente, la cual es sumamente poderosa, pero más poderos@ eres tú, tú eres quien la tiene, tú la puedes dominar.

Hoy estoy más que convencida que cada persona llega a tu vida por algo y que las experiencias te hacen más fuerte, pues son las que te van formando para que sigas adelante y consigas lo que quieres. Todos los días se aprende algo, todos los días completamos piezas de nuestro rompecabezas de crecimiento personal.

¡Mucha suerte en tu recorrido!

ZJC                                                                                                                                                                         2013

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