Freedom

Me he dado cuenta de que hace algún tiempo estoy en desapego con muchas cosas. Nunca me ha gustado tener mucho, salvo lo básico. Me gusta tomar un tiempo para botar cosas que no uso, sin pensar en que “algún día las puedo necesitar” porque sucede que “algún día” nunca llegará. Botar papeles viejos, tarjetas con mensajes, regalos pasados, ropa, mensajes, fotos, emails, etc. No me gusta tener de más. No me gusta tener algo que no aporta.

Así mismo pasa con las personas. Hay muchas que formaron parte de mi vida, pero por diversas razones al día de hoy no están presentes. A unas las puedo recordar más que a otras; sin embargo, hay un grupo que me da igual saber de ellos o no.

Algo que siempre sé hacer es mostrar agradecimiento. Si alguien ya no me habla, o ya no está, independientemente le estaré agradecida si hizo algo por mí en algún momento dado. Las ayudas, los favores, la disposición, la atención y la preocupación que han tenido conmigo no las olvido y si necesitasen algo, les aportaré como mis recursos me lo permitan. Eso es un valor que mi madre me enseñó, el ser siempre agradecida.

Me es fácil alejarme y estar sola, sin cosas y sin personas.

A veces me pregunto si es normal, porque sé que puedo irme a un lugar lejano sin que me hagan falta las personas. Talvez es independencia en su máxima expresión, o talvez no sé qué pueda ser. No sé si es el tiempo que poco a poco te ayuda a ver la vida de una forma distinta o simplemente el desapego por todo. Apegarse no es saludable y el desapego como este no sé si también es saludable, o está bien o está mal.

¿Ustedes que piensan?

ZJC