Estuve desde la tarde con un antojo terrible por algo como esto. Me aguanté y me aguanté hasta más no poder. En la casa me negaba a quererlo, decía “ay no, no quiero”…

Salimos a dar un paseito (no sé si fue el deseo de forma disimulada el que me invitó a salir) y dije “vamos para Baskin Robbins” 😒 Se chavó la cosa 😔 Todo el día comiendo más o menos bien para venir y dańarlo en dos segundos (la noche me las juega, me hace trampa).

Ya que tomé la decisión, ya que me ganó el deseo o el impulso, solicité un mantecado de UNA sola bolita (pidiendo por dentro que fueran dos)…pero qué pasa…? Yo no fui la que me bajé, por que andaba de vaga 😒 Y na’, pues el cuento termina en que mi querido me trajo uno de DOS bolitas y este mantecado fue bien especial, por qué jamás me habían puesto tanto “whip cream” (apuesto a que si lo pedía no me lo hechaban) que quedé impactada. Me lo comí completito, por que tras de que no puedo controlar mi deseo por el chocolate, tampoco ayudan a que no me lo coma ni a que sea UNA bola de mantecado.

Y así termina la triste (feliz) historia de hoy.

ZJC

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