…sentada en medio de la soledad, contemplando el paisaje hermoso de la naturaleza. El cantar de las aves, el aire, el producto verde que mis ojos tenían en frente y el silencio, fueron los más lindos acompañantes que he podido tener. ¡Me encanta el silencio! Me encanta poder estar en medio de la soledad y la naturaleza, dejando volar mi mente y sintiendo las caricias del presente.

Luego de un largo periodo de quietud, escuchaba a lo lejos el sonido de la lluvia cayendo sobre los árboles. ¡Era un sonido tan hermoso! Escuchaba como ligeramente se iba acercando a mi espacio. ¡Ese momento fue maravilloso! Sentí como el agua bendita caía por mi cabello largo hasta mis pies. Levanté mis manos y di gracias a Dios por haberme permitido disfrutar de aquella creación inigualable.

Extraño esos días en que me sentaba a contemplar en silencio la naturaleza. Esos días fueron inolvidables. Espero en algún momento volver a tener un lugar especial donde pueda observar y sentir igual.

ZJC